Un día de lluvia, perfecto.

Y así sin esperarlo me encontré con ella, y de nuevo surgió el flechazo y mi suerte es poder compartirla por aquí . Gracias Alicia.

Nos conocimos en la boda de unos amigos, Cristina y Jacobo. Tras dos años y medio el 06.12.18 en la estación de esquí de Cerler, en medio de las pistas me pidió matrimonio. Una sorpresa total.

Y llegó el 21.09.19 el día de nuestra boda. Para ese día elegí una bata diseñada por mí y confeccionada por una modista de confianza de Cáceres. La tela era de satén en color azul grisáceo y los puños de las mangas adornados con plumas de marabú en color hueso. Me peinó Peluquería Isabel, yo quería un moño bajo de bailarina muy sencillo y me maquilló Loleta de Solbelleza. ambas de Cáceres.

El proceso del vestido fue muy especial para mí. Desde pequeña, me he diseñado mi propia ropa y el día de mi boda no iba a ser menos. He tenido la gran suerte de crecer y aprender de mi abuela que era una gran modista.

Tenía claro que quería algo vintage y que fuera en color hueso. Partiendo de esas dos ideas, me inspire en mi abuela, modista de profesión que nos hacia tanto a mi madre como a mí, vestidos y blusas de entredoses de valencier. En ese sentido, diseñé mi vestido y fui a Pilar Serra, modista de Madrid. En nuestra primera cita le encantó mi diseño y empezamos a trabajar. Lo que más nos costó encontrar fue la tela de tejido satén en color hueso. En cuanto a los encajes de valencier, elegí uno principal para el escote de pico y el resto de entredoses de otro motivo.


Llevé un broche muy especial de un anticuario de Bilbao y los pendientes de diamantes me los prestó mi suegra, Verónica.”
 

Los zapatos fueron un regalo de mis mejores amigos, Carmen y Antonio, y me los hice a medida en Mr. Mac.

En el ramo llevaba un camafeo de plata con la foto de mi abuela para que me acompañara en ese día tan especial. Fue regalo de una de mis mejores amigas, Marta Barra.

La ceremonia fue religiosa, en la Ermita de la Sagrada Familia en Cáceres. Nos casamos allí porque fue el lugar donde nos conocimos, la boda de nuestros amigos.”

Nos hizo mucha ilusión que mi perra Pipa nos acompañara el día de la boda. Gracias a Jara, de Dogwedding, fue posible. Fue del Castillo a la Ermita con la canción “Can you feel the love tonight” Elton John,con un cartel de “Ya viene la novia”. Cuando llegó a la Ermita, el cartel cambió con el título de “Dama de Honor”.

Tuvimos una misa muy especial gracias al Padre Fernando, “el cura de nuestra vida”.

La Ermita y el Castillo están en la misma finca. Queríamos, sobre todo, que fuera lo más cómodo para nuestros invitados y evitar tener que desplazarlos en autobús hasta el banquete y la celebración.

Del reportaje fotográfico se encargó Laura Lavado.

Mi ramo se lo entregué a mi madre Pilar, mi suegra Verónica, mi hermano Quique, mi mejor amiga Carmen, mi amiga Solete y la Tata Pura.

De los momentos más especiales destacar los discursos de Carmen, mi mejor amiga, y de los primos de Borja: Nono, Carlos y Juan. Las palabras de mi marido y el recuerdo de su padre.

Después del baile, me solté el pelo y me puse una diadema de “Verbena Madrid”.

Mi boda en tres palabras emotiva, lluviosa y afortunados. Los invitados consiguieron que la boda fuera perfecta. El mejor de los días .”

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